Victor Del Arbol :: La Tristeza del Samurái (VO)

¿ Podría hablarnos de su infancia y cómo llegó a escribir novelas negras ?
Yo  provengo de una familia de emigrantes andaluces y extremeños que se instalaron en Cataluña a finales de los años sesenta, buscando un futuro mejor (que no siempre se cumplió) Mi padre estuvo en el Ejército, luego fue boxeador semi profesional, y terminó trabajando en una gran empresa catalana. Mi madre era ama de casa, una persona discreta, callada pero con un secreto: la lectura. Ella me acercó al mundo de los libros. Desde niño, mi infancia fue complicada, como casi todas las infancias. Aprendí a crear mis propias fantasías, a jugar solo, y inventar aventuras en las que a veces yo era el héroe y a veces el villano. Gracias a una colección dirigida por Manuel de Pedrolo,  en los setenta y ochenta descubrí la escuela americana, la hard.boiled, a R.Chandler, J Dos Passos, etc. Así descubrí el mundo de la novela negra.

¿ El hecho de trabajar en la policía, ayuda a escribir una novela negra ?
Mi opinión como escritor, es que no. No en cuanto a las tramas, ni siquiera en cuanto a las situaciones de ficción. La realidad policial tiene a  menudo un componente dramático poco literario. Los muertos huelen, y ese olor impregna el corazón si no te andas con cuidado. En cambio, trabajar durante veinte años en la policía sí me ha permitido poder observar la realidad desde una perspectiva poliédrica, donde las aristas de las personas son más afiladas. Al final del abismo, es cuando uno se muestra tal cuál es, y ser policía te hace ser testigo privilegiado de esa exacerbación de las emociones.

¿ Cómo organizó la investigación para preparar la escritura de su novela ?
Desde dos puntos de vista: uno histórico, de ambientación, en los períodos de la posguerra inmediata, el frente ruso durante la II Guerra Mundial y finalmente los acontecimientos previos al 23 de Febrero de 1981. Para ello recurrí a la bibliografía existente, que es abundante, consulté los archivos de la Ciudad de Barcelona, la hemeroteca de diversos diarios sobre el funcionamiento de los servicios secretos españoles y consulté con diferentes personas (policías, testigos y guardias civiles) que en aquel tiempo estuvieron en activo. Por otro lado trabajé muy a fondo las biografías de cada uno de los personajes, buscando similitudes con personas cuyo arquetipo pudiera ser evocado por cada uno de mis personajes. Por último trabajé durante dos años las localizaciones, paisajes, y finalmente la estructura para entramar los dos tiempos narrativos de la novela.

¿ Háblenos de María, un personaje que me impactó ?
En mi opinión, María es, posiblemente junto a Isabel, el personaje con más fuerza interior y más convicción de la novela. Es una mujer que no se resigna a una vida impuesta, lucha por lo que quiere, se enfrenta a la vida como protagonista de la misma y no como testigo. No le importa enfrentarse a los poderes políticos y a las convenciones sociales, se enamora de una mujer, se enfrenta a un marido que la maltrata y es capaz de meter en la cárcel a un policía. Sin embargo, su mayor lucha es contra sí misma: contra su enfermedad, contra su pasado y sobretodo contra su propio sentido de la Justicia. No importa si vence o es derrotada, importa que jamás se rendirá.

¿ Publio es un personaje inventado o corresponde a un personaje real ?
Es la pregunta más frecuente a la que me enfrento. Está inspirado en un personaje real que logró ser ministro con Franco y que supo “cambiar de chaqueta” a tiempo para seguir medrando en el Poder en Democracia. Sin embargo, su biografía la he ficcionado a mi gusto, lo mismo que su aspecto físico. Sin embargo, todos los españoles le “ponemos cara” a Publio.

¿ Nos puede hablar de la tentativa de golpe de Estado de 1981 ?
Los libros de historia nos dicen cuándo y cómo se cierra un período histórico. Lo que no cuentan es que esas batallas, esos hechos, perduran durante generaciones en la conciencia y el corazón de las personas, que el veneno del miedo y la autocensura se incrusta en el ADN de una sociedad hasta transformarla para siempre. Yo sostengo que la Transición española fue un modo de cerrar el pasado de la dictadura en falso. Y el 23 de Febrero de 1981 vivimos la última intentona de regresar a ese pasado dominado por unos pocos, por el miedo y el terror a regresar a un estado totalitario que le hubiese dado el golpe definitivo a nuestra joven democracia. Si aquel intento de golpe de Estado por parte de un grupúsculo de militares (que ya lo había intentado unos años antes) hubiese triunfado, España hoy sería algo muy distinto, y quién sabe si, también, Europa. Me atrevo a afirmar que hoy, en pleno siglo XXI, esas heridas nuestras siguen sin cerrar (Y te pongo el ejemplo del caso contra el Juez Garzón por atreverse a ordenar la apertura de las fosas comunes de los asesinados por el franquismo)

¿ Háblenos de su España, de esa que usted ama ? (denos ganas de ir a verlo!)
Para mí, España es el poeta Miguel Hernández, Federico García Lorca, Antonio Machado…Un país de poetas, que siente que su patria está en sus zapatos. Una tierra que se debate siempre entre Quijotes y Sanchos, de gente dramática pero optimista. Una tierra donde por encima de todo, amamos la libertad, donde los jóvenes salen a las calles a plantar cara, pero también una tierra que se desangra con ideas cainitas, donde el paro y la crisis nos están golpeando con muchísima virulencia. Cataluña, mi pequeña patria, es la tierra de Juan Marsé, de Serrat, de la rumba catalana, pero también la tierra de Dalí, de Pedrolo, de Josep Pla, de Rosiñol. Vemos el mar acariciando nuestra mirada y soñamos con el Mediterráneo, somos un cruce de caminos alegre, bullicioso y optimista. Nos debatimos en la modernidad de los rascacielos de Barcelona y en el silencio de las Cartujas y sus claustros medievales. Somos lo mejor y lo peor de nosotros mismos.

¿ Cómo escribe ? (por la tarde, la mañana, en su escritorio…)
Siento el placer de escribir en papel, mis primeros borradores son completamente manuscritos. Preferentemente escribo al atardecer hasta altas horas de la madrugada. Cuando el tiempo me lo permite me gusta salir a mi pequeño jardín y escribir al aire libre, con un café y una dosis demasiado peligrosa de cigarrillos.

¿ Su familia lee sus novelas ? ¿ Y qué opinan ?
Sí, leen mis novelas, ellos los primeros. Son mis mejores críticos porque jamás me dirán algo que no sienten. Tengo el privilegio de compartir intensos debates literarios con mi hermano, poeta desestructurado pero auténtico, con mi madre, lectora insobornable, un par de amigos absolutamente inmisericordes.

¿ Cual será su próxima novela ? El concierge es muy curioso !
Jaja. Estoy en ella, si las leyes del mercado lo permiten, saldrá el próximo otoño. Con sorpresa para vosotros: escribiendo e investigando me he topado con vuestro conflicto en Argelia y las consecuencias que tuvo para toda una generación de franceses. Es una historia ambientada entre Madrid, Argel y Budapest, y ahondo en la pérdida de un ser amado. Una concertista muy famosa que pierde a su hijo, prometedor adolescente, en un accidente de tráfico. Promete emociones y una estructura muy sólida de Thriller que estoy convencido que enganchará…pero hasta aquí puedo leer.

¿ Qué libros llevaría si tuviese que ir a una isla desierta ?
Cien años de Soledad, de Márquez, Las Uvas de la Ira, de Stienbechk, El extranjero de Camus, un par de libretas para inventar las propias  y algún manual de supervivencia.

¿ Cual es el escritor de novela negra que le hizo amar éste género ?
Raymond Chandler, sin duda, y por supuesto, en el mundo del Trhiller Le Carré. Aprendí qué es un personaje de novela negra creíble leyendo a Montalbán y Camallieri. Y actualmente me gusta leer a Fred Vargas.

¿ Cual es la actualidad que más lo enerva ?
La hipocresía de un sistema parasitario que nos utiliza a los ciudadanos de a pie para sostenerse en el poder. Nos reclaman responsabilidad para solventar una crisis de valores  (ya no económica) que nos está destruyendo como sociedad. Desprecio profundamente a las personas que con la corrupción están destruyendo el sistema europeo de protección y solidaridad, que están restándole valor a la palabra Democracia.

¿ Cual es su música preferida ? y la película ?
La música es como la lectura, cada momento tiene su lugar: escucho a Chopin, pero me fascina Evanescence. Me encanta el bolero y me sosiego con Enia. Soy poco folclórico y menos de modas. Pero siempre encuentro un rincón en el que refugiarme.

Mis películas favoritas: Blade Runner, Mystic River, L.A Confidential, Platoon…elige tú J

¿ Nos podría contar alguna anécdota sobre su libro ?
Sí, es la primera vez que el título me ha venido a la cabeza antes que la historia en sí. Recuerdo que estaba en Barcelona mirando un escaparate. Era una tienda que no tenía nada que ver con los samuráis o las artes marciales, era una tienda de sombreros, gorros, guantes, cosas así… De repente se acercó un señor mayor, imagino que usuario de la tienda. Se quedó contemplando el mismo escaparate y dijo como si fuese una desgracia: ya nada es lo mismo. No me atreví a mirarlo, pero a través del escaparate vi sus ojos, su expresión triste. Y pum: el título estaba allí.

¿ Imagíno perfectamente su novela en película. Crée que hay posibilidades de adaptar su libro al cine ?
Estoy convencido que sí. Lo único que espero es que cuando suceda, el director sea capaz de atrapar los matices de los personajes y no centrarse únicamente en la trama. Pero ciertamente, espero que acabe llegando a la gran pantalla.

¿ Pronto usted participará en el Salon Quais du Polar en la ciudad de Lyon, que representa Francia para usted ?
La pujanza siempre permanente de nuevos talentos, de escritores que te sorprenden con sus propuestas. No sé si es por el tipo medio de lector, más crítico, más proactivo, pero lo cierto es que La Tristeza del Samurái ha tenido una gran acogida aquí, y que lo que vosotros llamáis Polar engloba mucho más que los simples cánones de la Novela policíaca clásica. Por eso me siento cómodo, al romper los límites tradicionales de la novela negra y ver que se entiende y se acepta. En lo personal, mi vínculo afectivo con Francia es obvio, porque mi pareja es francesa, de Noyon y disfruto de grandes amigos tanto aquí como allí.

¿ Quiere decirle algo más a sus lectoras y lectores ?
Os quiero dar las gracias por acercaros a LA Tristeza del Samurái sin perjuicios. Creo que los puentes que trazan las palabras se cruzan si las emociones valen la pena. Ojalá que mis personajes sigan llamando a vuestra puerta mucho después de cerrar la última página. Nos vemos pronto.